Menús de verano en restaurantes: cómo crear un menú efectivo y rentable

En verano, un restaurante no funciona igual que el resto del año. Las terrazas se llenan, llegan más grupos y el ritmo del servicio suele ser más rápido. Aun así, los clientes buscan disfrutar con calma y esperan platos frescos, rápidos y adecuados para los días de calor.

Tener un menú de verano bien diseñado ayuda a tu restaurante a destacar en el mercado y, al mismo tiempo, a mantener el gasto medio pese a los efectos de la estacionalidad. La clave está en ofrecer un menú con platos de moda que marquen la diferencia. Para conseguirlo, sigue esta guía.

Cómo crear un menú de verano rentable

La efectividad de tu menú dependerá de tu habilidad para combinar el control de costes con ofrecer platos atractivos.

Apuesta por ingredientes de temporada

Los productos de temporada suele ser la mejor opción para diseñar menús estacionales. Verduras como el tomate, el calabacín o la berenjena dan mucho juego en cocina. Normalmente se venden mucho en el mercado y mantienen sus precios estables. Esto es algo a valorar a la hora de gestionar los gastos durante los meses de verano.

Ofrece platos sencillos y versátiles

Durante el verano, los restaurante suelen tener más clientes que de costumbre. Es por esto por lo que conviene enfocarse en recetas fáciles de cocinar ayudando al equipo a mantener la eficiencia.

Los platos que mejor funcionan son los que se pueden preparar de forma rápida y regular, incluso en los servicios con más clientes. También es importante tener procesos claros para evitar errores y ahorrar tiempo.

Ajusta las raciones para proteger tus márgenes

El control de las raciones tiene un papel importante en la gestión de los costes. Sin embargo, el plato debe ser completo y satisfactorio para el cliente. Por ello, los menús de verano deben ser a la vez atractivos y rentables. 

El objetivo no es reducir las cantidades, sino diseñar platos equilibrados. El método más sencillo suele consistir en combinar proteína, verduras de temporada y una guarnición que complete la receta.

Limita el número de platos en el menú

Un menú demasiado largo complica la producción en cocina y aumenta el riesgo de pérdidas económicas. Para mejorar la eficiencia del servicio, lo mejor es centrarse en una oferta sencilla. Esto ayuda también a planificar de forma más eficaz el menú estacional: las compras son más fáciles de prever y la calidad de los platos se mantiene más uniforme.

Los 5 platos de verano que mejor funcionan en restaurantes

1. Ensaladas completas

En verano, la mayoría de los clientes buscan platos frescos pero saciantes y apetecibles. Las ensaladas cumplen estas características y ofrecen una gran flexibilidad en función de los ingredientes disponibles: 

Inspiración McCain: 

La ensalada césar con nuestros Dados de patata es una opción muy interesante para el verano. Parte de una receta muy conocida y le añade un toque crujiente y diferente.

2. Bowls frescos y equilibrados

Los bowls llevan años ganando espacio en las cartas de muchos restaurantes. En verano encajan especialmente bien porque son frescos, variados y cómodos de comer. 

Inspiración McCain

Nuestro Buddha Bowl reinventado combina verduras, toppings sabrosos y distintas texturas para crear un plato actual y completo. La patata aporta un toque crujiente y, además, facilita el trabajo en cocina. 

3. Hamburguesas con un toque veraniego

Las hamburguesas siguen siendo clásicos en los restaurantes, sea cual sea la estación. En verano normalmente se reinventan para hacer versiones más frescas. Los toppings vegetales, las salsas más ligeras o las combinaciones inspiradas en la cocina mediterránea ayudan a renovar estos clásicos. 

Inspiración McCain: 

Nuestras hamburguesa de tomate y mozzarella es un buen ejemplo. La combinación de tomate y mozzarella aporta un toque veraniego sin perder el punto sabroso y contundente que se espera de una buena hamburguesa.

4. Platos para compartir

El verano invita a salir, reunirse y convivir. Por eso, los formatos para compartir suelen funcionar muy bien en esta época. Tapas, raciones o tablas son opciones muy atractivas para grupos y ayudan a dar más dinamismo a la carta. 

Inspiración McCain:

Nuestros Potato Pancakes servidos como tapas son una opción fácil de compartir, sabrosa y sencilla de preparar. Una buena forma de añadir variedad al menú sin complicar el trabajo en cocina.

5. Platos a base de pescado

Cuando hace calor, muchas personas prefieren platos que resulten algo más ligeros. El pescado suele encajar muy bien en este tipo de propuesta. Bien trabajado, puede ser una opción fresca, sabrosa y muy adecuada para una carta de verano. 

Inspiración McCain:

Un filete de atún con pesto de perejil y limón, acompañado de patatas fritas, aporta frescura y sabor. Es un plato actual y adecuado para la temporada.